Universidad de la Laguna. Francisco Javier Cervigon Ruckauer
Curso "Religiones en España".
(Advertencia: el curso solo es recomendable para quien sepa distinguir los errores doctrinales desde el punto de vista de la verdad católica, principalmente cuando trata lo que denomina variedades del catolicismo actual, retos, presente y futuro; se ha eliminado una parte. El curso confunde más que aclara, por lo que si el lector no conoce la verdad católica es mejor que vaya AQUÍ, por ejemplo).
Lecturas y materiales complementarios del módulo 9 La pluralidad cristiana en la España actual.
Como bibliografía complementaria se recomienda la lectura de: Francisco Díez de Velasco, Religiones en España, Madrid: Akal, 2012, pp. 240-273 (capítulo 8), que incluye más bibliografía recomendada.
Para las características generales de las religiones tratadas en este módulo puede resultar recomendable el estudio del tema 23 del OCW (Open Course Ware de la Universidad de La Laguna) “Introducción a la Historia de las Religiones” accesible en: https://campusvirtual.ull.es/ocw/course/view.php?id=74.
Para el cristianismo ortodoxo en España puede resultar de interés el libro de F. Díez de Velasco (ed.), Iglesias ortodoxas en España, Madrid, Akal, 2015, 410 pp.
Como material audiovisual complementario se aconseja hacer una visualización detallada de los vídeos de las entrevistas a:
1) José Luis Andavert sobre la FEREDE y las características del cristianismo protestante y evangélico en España
2) Sergio Pou sobre la ortodoxia rusa en España
3) Roberto Rodríguez sobre la diversidad evangélica en España
En Italia hay la posibilidad de escoger entre 12 posibilidades para financiar a confesiones religiosas, un modelo que defienden para España algunos grupos religiosos. Los grupos financiables en Italia pueden verse en la siguiente fotografía tomada e un modelo de declaración de renta.
P2P optativa 1. La FEREDE y el cristianismo evangélico en España
Después de visualizar el siguiente vídeo de la entrevista a José Luis Andavert sobre la FEREDE y las características del cristianismo protestante y evangélico en España,
exponga cuales son las líneas principales de la actuación de FEREDE.
En este módulo se repasa la importancia de las propuestas del nuevo cristianismo español, tanto los grupos evangélicos como los ortodoxos e independientes.
Como bibliografía complementaria se recomienda la lectura de: Francisco Díez de Velasco, Religiones en España, Madrid: Akal, 2012, pp. 208-239 (capítulo 7), que incluye más bibliografía recomendada.
Para las características generales de las cuestiones tratadas en este módulo puede resultar recomendable el estudio del tema 24 del OCW (Open Course Ware de la Universidad de La Laguna) “Introducción a la Historia de las Religiones” accesible en: https://campusvirtual.ull.es/ocw/course/view.php?id=74.
Las variedades del catolicismo actual en España. Lecturas y materiales complementarios del módulo 7.
Como bibliografía complementaria se recomienda la lectura de: Francisco Díez de Velasco, Religiones en España, Madrid: Akal, 2012, pp. 172-207 (capítulo 6), que incluye más bibliografía recomendada.
Lecturas y materiales complementarios del módulo 6. Nación, constituciones y catolicismo en España.
Como bibliografía complementaria se recomienda la lectura de: Francisco Díez de Velasco, Religiones en España, Madrid: Akal, 2012, pp. 152-171 (capítulo 5), que incluye más bibliografía recomendada.
Para las características generales de las cuestiones tratadas en este módulo puede resultar recomendable el estudio del tema 22 del OCW (Open Course Ware de la Universidad de La Laguna) “Introducción a la Historia de las Religiones” accesible en: https://campusvirtual.ull.es/ocw/course/view.php?id=74.
P2P 1. La religión en las constituciones españolas.
Después de visualizar el vídeo de la siguiente entrevista sobre la religión en las constituciones en España,
plantee cual es el elemento fundamental que diferencia la Constitución de 1978 de las anteriores. Exponga su opinión personal sobre el marco constitucional español actual relativo a la religión.
En este módulo se revisa el marco nacional-católico español y el cambio que resulta la plena apuesta por la libertad religiosa que caracteriza la España actual desde la Constitución de 1978.
Video complementario: llamada a la oración en Granada
Como ejemplo del uso de alminares en la España actual el vídeo de la grabación de la llamada a la oración vespertina desde el alminar de la mezquita mayor de Granada el día 23 de noviembre de 2013.
Historia y presente del Islam en España. Lecturas y materiales complementarios del módulo 5
Como bibliografía complementaria se recomienda la lectura de: Francisco Díez de Velasco, Religiones en España, Madrid: Akal, 2012, pp. 120-151 (capítulo 4), que incluye más bibliografía recomendada.
Para las características generales del islam puede resultar recomendable el estudio del tema 21 del OCW (Open Course Ware de la Universidad de La Laguna) “Introducción a la Historia de las Religiones” accesible en: https://campusvirtual.ull.es/ocw/course/view.php?id=74.
Como material audiovisual complementario se aconseja hacer una visualización del vídeo de la grabación de la llamada a la oración vespertina desde el alminar de la mezquita mayor de Granada el día 23 de noviembre de 2013, que se incluye como vídeo complementario al final de este módulo .
–Ya se ve que es peligroso predicar el Evangelio en el mundo.
– «Si el mundo os odia, sabed que me odió a mí antes que a vosotros. Si fueseis del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, sino que yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece» (Jn 15,18-19).
San Eulogio es en el siglo IX el más fuerte confesor de la fe en Córdoba y Andalucía. Su familia es profundamente cristiana en un medio absolutamente sometido al Islam. En medio de una apostasía bastante generalizada, Eulogio, como su familia, mantiene una fidelidad total a la Iglesia Católica, defendiendo su doctrina, su vida y su liturgia, y sosteniendo con riesgo de su vida la fidelidad de muchos cristianos. Por la gran inteligencia que mostraba en el estudio de las sagradas Escrituras y de los libros de los santos, fue incorporado como presbítero a la comunidad de sacerdotes de la iglesia de San Zoilo. Gran ayuda halló para su formación doctrinal en el sabio abad Esperaindeo, que presidía un monasterio próximo a Córdoba. Allí conoció a otro alumno, Álvaro, que fue hasta su muerte su más íntimo amigo, y después su biógrafo.
En la memoria litúrgica de San Eulogio, la Liturgia de las Horas trae en el Oficio de lectura el texto que sigue:
* * *
San Eulogio de Córdoba, presbítero y mártir
De los escritos de san Eulogio, presbítero
«El malestar en que vivía la Iglesia cordobesa por causa de su situación religiosa y social hizo crisis en el año 851. Aunque tolerada, se sentía amenazada de extinción, si no reaccionaba contra el ambiente musulmán que la envolvía. La represión fue violenta, y llevó a la jerarquía y a muchos cristianos a la cárcel y, a no pocos, al martirio.
«San Eulogio fue siempre alivio y estímulo, luz y esperanza para la comunidad cristiana. Como testimonio de su honda espiritualidad, he aquí la bellísima oración que él mismo compuso para las santas vírgenes Flora y María, de la que son estos párrafos:
«Señor, Dios omnipotente, verdadero consuelo de los que en ti esperan, remedio seguro de los que te temen y alegría perpetua de los que te aman: inflama, con el fuego de tu amor, nuestro corazón y, con la llama de tu caridad, abrasa hasta el fondo de nuestro pecho, para que podamos consumar el comenzado martirio; y así, vivo en nosotras el incendio de tu amor, desaparezca la atracción del pecado y se destruyan los falaces halagos de los vicios; para que, iluminadas por tu gracia, tengamos el valor de despreciar los deleites del mundo; y amarte, temerte, desearte y buscarte en todo momento, con pureza de intención y con deseo sincero.
«Danos, Señor, tu ayuda en la tribulación, porque el auxilio humano es ineficaz. Danos fortaleza para luchar en los combates, y míranos propicio desde Sión, de modo que, siguiendo las huellas de tu pasión, podamos beber alegres el cáliz del martirio. Porque tú, Señor, libraste con mano poderosa a tu pueblo, cuando gemía bajo el pesado yugo de Egipto, y deshiciste al Faraón y a su ejército en el mar Rojo, para gloria de tu nombre.
«Ayuda, pues, eficazmente a nuestra fragilidad en esta hora de la prueba. Sé nuestro auxilio poderoso contra las huestes del demonio y de nuestros enemigos. Para nuestra defensa, embraza el escudo de tu divinidad y manténnos en la resolución de seguir luchando valientemente por ti hasta la muerte.
«Así, con nuestra sangre, podremos pagarte la deuda que contrajimos con tu pasión, para que, como tú te dignaste morir por nosotras, también a nosotras nos hagas dignas del martirio. Y, a través de la espada terrena, consigamos evitar los tormentos eternos; y, aligeradas del fardo de la carne, merezcamos llegar felices hasta ti.
«No le falte tampoco, Señor, al pueblo católico, tu piadoso vigor en las dificultades.Defiende a tu Iglesia de la hostigación del perseguidor. Y haz que esa corona, tejida de santidad y castidad, que forman todos tus sacerdotes, tras haber ejercitado limpiamente su ministerio, llegue a la patria celestial. Y, entre ellos, te pedimos especialmente por tu siervo Eulogio, a quien, después de ti, debemos nuestra instrucción. Es nuestro maestro; nos conforta y nos anima.
«Concédele que, borrado todo pecado y limpio de toda iniquidad, llegue a ser tu siervo fiel, siempre a tu servicio; y que, mostrándose siempre en esta vida tu voluntario servidor, se haga merecedor de los premios de tu gracia en la otra, de modo que consiga un lugar de descanso, aunque sea el último, en la región de los vivos. Por Cristo Señor nuestro, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén».
* * *
San Eulogio dedicó su ministerio a reanimar en la fe y en el amor de Cristo a la comunidad cristiana. Haciendo un paréntesis en sus labores pastorales, quiso peregrinar a Roma, pero no le fue posible por las condiciones políticas del tiempo. Pudo en cambio en el 845 alcanzar el norte de España en peregrinación, visitando Zaragoza, Pamplona y los monasterios próximos, como Leyre, Siresa, San Zacarías… Siendo Eulogio el maestro espiritual más importante entre los presbíteros de Córdoba, trajo de estos viajes importantes manuscritos para su escuela y biblioteca.
A fines del reinado del sultán Abd al-Rahman II, en el 851, se hizo extremadamente violenta la persecución de los cristianos, hasta entonces precariamente tolerados. Los cristianos más fuertes confesaban su fe en Cristo y la falsedad de Mahoma, y eran inmediatamente torturados y decapitados. Otros cristianos hasta entonces ocultos, más débiles, cuando le ley obligó a profesar el Islam, eran denunciados ante los tribunales por sus propios parientes, temerosos de su propia vida y fortuna. Pero fueron muchos los que confesaron su fe cristiana, pagando en la cárcel o en el martirio el precio que Jesucristo pagó con su sangre para salvarlos. San Eulogio hizo crónica de 48 mártires en su libro Memorial de los mártires, destinado a hacer historia de sus victoriosos combates, a confortar a confesores y mártires, y a elogiar la gloria suprema del martirio.
Sabiendo que dos jóvenes cristianas encarceladas, Flora y María, estaban en peligro de desfallecer, escribe también la obra Documento martirial para comunicarles la luz y la fuerza de Cristo crucificado, vencedor de la muerte por su resurrección. Después de un tiempo que él mismo pasa en la cárcel, anda huido por la ciudad o escondido en rincones de la sierra. En esos años escribe el Apologético, una defensa apasionada de la fe en Cristo y en la Iglesia. Las tres obras ya citadas, y algunas cartas, están recogidas en la Patrología latina de Migne (vol. CXV).
En el año 858, habiendo muerto el arzobispo de Toledo, el clero y los fieles de la sede hispana primada pidieron que fuera Eulogio quien le sucediera. Pero estaba de Dios que su vida se encaminara rápidamente hacia su propio martirio. La ocasión fue su empeño en catequizar a Lucrecia, una joven cristiana. Álvaro narra al detalle cómo es apresado y llevado al tribunal, donde trata de convertir a quienes le juzgan. Conscientes del inmenso prestigio que Eulogio tenía entre los cristianos, los magistrados le ruegan que deponga su actitud. Uno de ellos le exhorta: «Cede un solo momento a la necesidad irremediable, pronuncia una sola palabra de retractación, y después piensa lo que más te convenga: te prometemos no volver a molestarte». Él contesta:
«No puedo ni quiero hacer lo que me propones. ¡Si supieseis lo que nos espera a los adoradores de Cristo! No me hablarías entonces como me hablas y te apresurarías a dejar alegremente esos honores mundanos». Y dirigiéndose al tribunal: «Príncipes, despreciad los placeres de una vida impía, creed en Cristo, verdadero rey del cielo y de la tierra. Rechazad al profeta…»
Bastan estas palabras para condenarlo a muerte. Llevado al cadalso, se arrodilla, hace una breve oración, y después de signarse trazando la cruz sobre el pecho, ofrece su cabeza al verdugo. «Éste fue, escribe Álvaro, el combate hermosísimo del doctor Eulogio. Éste fue su glorioso fin, éste su tránsito admirable. Eran las tres de la tarde del 11 de marzo» de 859. El día 15 fue también decapitada Lucrecia.
* * *
No hay modo de evangelizar sin refutar al mismo tiempo las religiones que predominan en donde se predica. Evangelizar es suscitar en los hombres la fe en Jesucristo como Dios y como Salvador único del mundo. Él es «la verdad», y siendo la verdad una y los errores innumerables, no es posible afirmar la verdad en forma inteligible y persuasiva sin refutar al menos los errores más vigentes en el medio circunstante. Ése fue el ejemplo dado por Cristo en su campaña evangelizadora, y que dio como norma: «Yo os he dado el ejemplo para vosotros hagáis también como yo he hecho» (Jn 13,15). Y así obraron Esteban y los Apóstoles.
No es posible evangelizar a los judíos sin afirmar que Jesús es el el Emmanuel, el Dios con nosotros, y sin reprocharles que al negarlo resisten las Escrituras sagradas, pues todas ellas están señalando a Cristo (Lc 24,27). No es posible predicar la verdad natural y cristiana del Dios único o del matrimonio monógamo sin reprobar el politeísmo y la poligamia allí donde están vigentes. Et sic de caeteris.
Por el contrario, silenciando el Evangelio, y sobre todo callando la falsedad de las otras religiones, cesa completamente el peligro del martirio. E incluso puede gozarse de la amistad, del favor y del respeto del mundo no cristiano, sea agnóstico o ateo, o sea seguidor de otras religiones…
Pero «¡ay de mí si no evangelizara!» (1Cor 9,16). «Adúlteros, ¿no sabéis que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? (Sant 4,4).
* * *
De la exhortación apostólica de Pablo VI Evangelii nuntiandi (8-XII-1975)
Algunos pastores estiman conveniente en tierras de misión no predicar con claridad y fuerza (parresia) el Evangelio para proteger a sus sacerdotes y laicos –y de paso su propia vida y prosperidad personal–, limitando cerradamente la presencia de la Iglesia en países no cristianos al testimonio de vida, a la acción de beneficencia material, y en algunos casos al diálogo interreligioso.
Pero eso, siendo muy bueno, no es bastante. La Iglesia recibe de Cristo desde hace veinte siglos un mismo mandato glorioso y martirial: «Id y hace discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos» (Mt 28,1920). Esta confesión de fe en Jesucristo es urgida gravemente por Pablo VI para que la evangelización sea real y avance entre los pueblos con la fuerza del Espíritu Santo.
«La Buena Nueva proclamada por el testimonio de vida deberá ser pues, tarde o temprano, proclamada por la palabra de vida. No hay evangelización verdadera, mientras no se anuncie el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino, el misterio de Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios» (22).
«La evangelización debe contener siempre –como base, centro y a la vez culmen de su dinamismo– una clara proclamación de que en Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre, muerto y resucitado, se ofrece la salvación a todos los hombres, como don de la gracia y de la misericordia de Dios (cf. Ef 2,8; Rm. 1,16)». (27)
«A lo largo de veinte siglos de historia, las generaciones cristianas han afrontado periódicamente diversos obstáculos a esta misión de universalidad. Por una parte, la tentación de los mismos evangelizadores de estrechar bajo distintos pretextos su campo de acción misionera. Por otra, las resistencias, muchas veces humanamente insuperables de aquellos a quienes el evangelizador se dirige. Además, debemos constatar con tristeza que la obra evangelizadora de la Iglesia es gravemente dificultada, si no impedida, por los poderes públicos. Sucede, incluso en nuestros días, que a los anunciadores de la palabra de Dios se les priva de sus derechos, son perseguidos, amenazados, eliminados sólo por el hecho de predicar a Jesucristo y su Evangelio. Pero abrigamos la confianza de que finalmente, a pesar de estas pruebas dolorosas, la obra de estos apóstoles no faltará en ninguna región del mundo. No obstante estas adversidades, la Iglesia reaviva siempre su inspiración más profunda, la que le viene directamente del Maestro: ¡A todo el mundo! ¡A toda criatura! ¡Hasta los confines de la tierra! (50).
La construcción de la singularidad católica española. Lecturas y materiales complementarios del módulo 4.
Como bibliografía complementaria se recomienda la lectura de: Francisco Díez de Velasco, Religiones en España, Madrid: Akal, 2012, pp. 88-119 (capítulo 3), que incluye más bibliografía recomendada.
Para las características generales de las religiones tratadas en este módulo puede resultar recomendable el estudio del tema 20 del OCW (Open Course Ware de la Universidad de La Laguna) “Introducción a la Historia de las Religiones” accesible en: https://campusvirtual.ull.es/ocw/course/view.php?id=74.
Después de visualizar el vídeo entrevista sobre los orígenes del cristianismo en España,
conteste a las siguientes dos preguntas: 1) ¿Cuáles son los primeros relatos imaginarios relativos a la presencia apostólica en la Península Ibérica? 2) Los cánones del Concilio de Elvira, según la investigación actual, ¿reflejan una única, o varias reuniones de obispos?
La construcción de la singularidad católica española. En este módulo se revisa el cristianismo en la Península Ibérica desde los orígenes hasta los comienzos del siglo XIX.
Historia y presente del Judaísmo en Sefarad. Lecturas y materiales complementarios del módulo 3.
Como bibliografía complementaria se recomienda la lectura de: Francisco Díez de Velasco, Religiones en España, Madrid: Akal, 2012, pp. 56-87 (capítulo 2), que incluye más bibliografía recomendada.
Para las características generales del judaísmo puede resultar recomendable el estudio del tema 13 del OCW (Open Course Ware de la Universidad de La Laguna) “Introducción a la Historia de las Religiones” accesible en: https://campusvirtual.ull.es/ocw/course/view.php?id=74.
Después de visualizar el fragmento del vídeo correspondiente a la sesión VI (La visión de las confesiones sobre la gestión pública municipal del derecho de libertad religiosa), del I Congreso internacional sobre gestión del pluralismo religioso organizado por el Observatorio del Pluralismo Religioso en España (enero de 2014) en el que se desarrolla la participación de la presidenta de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) entre los minutos 22,30 y 33, relativa a los cementerios judíos en España, identifique las dos cuestiones de las que habla la ponente.
Se estudia en este módulo la más antigua religión viva en España, el judaísmo, tanto en el pasado previo a la expulsión de sus seguidores de Sefarad en 1492 como del judaísmo actual.
La relación entre la Antigua Alianza y la Nueva, o sea entre judaísmo y cristianismo, hoy suele entenderse según tres tesis principales, que se excluyen entre sí. Las dos primeras son falsas. Sólo la tercera es verdadera, es la doctrina católica que se ha profesado «siempre y en todo lugar».
1ª tesis.– Hoy están vigentes dos Alianzas distintas, la Antigua y la Nueva, correspondientes a dos Pueblos de Dios distintos: la Iglesia de Cristo y el Israel actual (se entiende: no el Estado de Israel, sino la Sinagoga, digamos). Esta tesis es claramente herética y contradice la Escritura y el Magisterio continuo de la Iglesia, concretamente la Declaración Dominus Iesus sobre la unicidad y la universalidad salvífica de Cristo y de la Iglesia (CDF 2000). No puede haber dos Pueblos de Dios distintos. No pueden darse dos caminos de salvación distintos, uno con Cristo y otro sin Cristo (o incluso contra Cristo), pues Él mismo dice de sí: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por Mí» (Jn 14,6).
Dice el Vaticano II: «Cree la Iglesia que Cristo, nuestra Paz, reconcilió por la cruz a judíos y gentiles y que de ambos hizo una sola cosa en sí mismo» (NE 4). El Pueblo de Dios es hoy uno solo, la Iglesia de Cristo, en la que por el Espíritu Santo (Pentecostés) todos se unen en una sola fe: «partos, medos, elamitas… romanos, judíosy prosélitos, cretenses y árabes» (Hch 2,9-11). Igualmente, el Cuerpo de Cristo es uno solo, y todos sus miembros se unen entre sí porque todos se unen a su Cabeza, Cristo. Por tanto, quienes rechazan explícitamente a Cristo no pueden ser miembros de su Cuerpo.
2ª tesis.– Hoy están vigentes la Antigua Alianza y la Nueva, que no son dos Alianzas distintas. Los dos pueblos de Dios, la Iglesia y la Sinagoga, no son dos pueblos distintos, porque la Sinagoga es parte de la Iglesia. Las dos religiones, cristianismo y judaísmo, no son religiones distintas, sino en el fondo la misma religión. También esta tesis es claramente inconciliable con la fe católica, por las razones ya expuestas en el punto anterior. La fe en Cristo es la condición primera para ser cristiano, miembro de la Iglesia. Por el contrario, el rechazo explícito de Cristo ha sido siempre una característica esencial del judaísmo, también del actual. Por tanto, el judaísmo no se identifica con la religión cristiana ni con parte de ella. A la Iglesia pertenecen sólo los cristianos, los que creen en Cristo y han recibido el Bautismo cristiano.
A la explicación de que existe también el bautismo de deseo implícito, que permite la salvación eterna de los no cristianos, se debe responder que en este sentido los judíos practicantes de la religión judía actual están en la misma situación que cualquier otro no cristiano, o incluso peor, pues la evangelización no halla en los paganos, que desconocen a Cristo, un prejuicio secular contrario a Él; mientras que, por el contrario, es evidente que la religión judía actual rechaza enérgicamente a Cristo. No tiene, pues, sentido alguno afirmar que los judíos actuales en general han recibido el bautismo de deseo por una fe cristiana implícita, siendo la fe en Cristo el centro absoluto de la religión cristiana. Por otra parte, en esta cuestión conviene tener en cuenta previamente otra realidad muy importante y cierta:
El judaísmo actual no es la misma religión que el judaísmo bíblico, el que vivían, por ejemplo, Simeón y Ana, esperando al Mesías ansiosamente. En el judaísmo actual influyen tres grandes fuentes: la Biblia hebrea, o sea, el Antiguo Testamento; elTalmud y la Cábala. Sólo la primera de las tres es expresión de la Palabra de Dios. Pero es sabido que en la práctica el judaísmo actual concede más importancia al Talmud que a la propia Biblia. Y el Talmud no sólo es una obra meramente humana, sino también una obra anticristiana, que enseña errores en materia doctrinal y moral. Además, gran parte del judaísmo actual está muy influido por la Cábala, que es una doctrina gnóstica y panteísta.
3ª tesis.–La Antigua Alianza ya no rige, pero no porque haya sido abolida o revocada sin más, sino porque ha sido superada por una Alianza más perfecta. Ésta, más que una tesis, es la doctrina católica de la fe. La Antigua Alianza fue una etapa provisoria de la historia de la salvación, destinada a preparar la llegada de la Alianza Nueva y Eterna celebrada en Cristo. Algunos aspectos de la Antigua Alianza han sido suprimidos, por ejemplo, las normas rituales o ceremoniales, como dice elTantum Ergo: «et antiquum documentum novo cedat ritui». Mientras que otros aspectos permanecen, por ejemplo, las normas que expresan la ley moral natural, integradas en la síntesis superior cristiana, la lectura diaria de textos del Antiguo Testamento, el rezo de los Salmos, etc. Ésta es la doctrina de fe que enseñan en forma unánime la Biblia –especialmente los Evangelios, San Pablo y la carta a los Hebreos– y toda la Tradición eclesial: los Padres y Doctores de la Iglesia, la Liturgia, los Papas y Catecismos.
* * *
Por otra parte, hablar de sólo dos Alianzas es una simplificación. Según la Biblia, Dios ha celebrado en distintos momentos de la historia distintas alianzas con los hombres. Con Scott Hahn [1957-, católico converso estadounidense, escritor, teólogo y apologista] podemos distinguir en la Biblia siete Alianzas sucesivas, que van desarrollando la Historia de la Salvación: 1) con Adán (en el paraíso terrenal); 2) con Noé (después del diluvio); 3) con Abraham; 4) con Moisés (en el Sinaí); 5) con David; 6) con Cristo (en la Cruz); y 7) las bodas del Cordero (unión esponsal entre Cristo y la Iglesia triunfante al final de los tiempos).
Teniendo a la vista este esquema, se entiende más fácilmente que las distintas alianzas no son caminos de salvación alternativos y simultáneos, sino etapas sucesivas de una misma historia de salvación, y que no tiene ningún sentido tratar de vivir hoy (en la etapa 6) como si se estuviera aún en la etapa 4. Si se permanece en la 4, se está rechazando la historia de la salvación en su paso 6, que es precisamente el definitivo en la historia humana temporal. Es negar que la Alianza del Sinaí, concretada y perfeccionada por la Alianza con David, ha sido, en la plenitud de los tiempos, continuada y superada por Cristo en el sacrificio de la Cruz: «éste es el cáliz de mi sangre, sangre de la Alianza nueva y eterna».
Como vimos, esta doctrina de la fe, mal llamada a veces «teología de la sustitución», goza de una masiva evidencia teológica. ¿Se le puede oponer entonces un conjunto de frases papales aisladas, ocasionales y ambiguas, por ejemplo, sobre «nuestros hermanos mayores»? Digámoslo con mucho respeto, pero con toda claridad: los judíos actuales, estrictamente hablando, no son nuestros hermanos mayores en la fe,porque no tienen nuestra misma fe. El heredero legítimo del antiguo Israel es la Iglesia de Cristo, el nuevo Israel. La Sinagoga actual es una religión nueva, que nace del rechazo de muchos judíos al anuncio de Cristo, el Enviado de Dios, el Hijo divino encarnado. Según dice Cristo, «Abraham, vuestro padre, se alegró se gozó en ver mi día; lo vio y se alegró» (Jn 8,56). «De verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron» (Mt 13,16-17)… Abraham, Moisés y Elías pertenecen al Israel bíblico y a la Iglesia de Cristo, no a la Sinagoga actual. El judaísmo actual es una religión no cristiana, claramente distinta del cristianismo. Sólo del judaísmo bíblico, el veterotestamentario, podemos decir que no es externo a la religión cristiana. Pero como ya señalamos, el judaísmo actual es distinto del judaísmo bíblico.
Si el judaísmo actual consistiera simplemente en la fe en el Antiguo Testamento, entonces sería verdad que hoy un judío podría convertirse al cristianismo sin dejar su religión judía. Aceptando el Nuevo Testamento, completaría lo que le faltaba, sin dejar lo que ya tenía. Pero el judaísmo actual es otra cosa: incluye siempre la creencia en el Talmud y muchas veces también la creencia en la Cábala.
De hecho hoy –y esto es muy significativo– un judío puede ser ateo, agnóstico, panteísta o deísta sin dejar de ser considerado judío y participando incluso en la Sinagoga, si es practicante. Sin embargo, un judío que es bautizado y se vuelve cristiano deja de ser considerado judío por los rabinos y por la colectividad judía. Y algo similar ocurre en el caso contrario: si un cristiano quiere hacerse judío, debe apostatar de su fe cristiana. Eso muestra a las claras que el rechazo de Cristo forma parte esencial del judaísmo actual. Y eso es así: por mucho que el rabino y el obispo bailen del brazo celebrando la Navidad y la Yanucá.
* * *
–También puede entreverse en este documento una especie de aplicación a los judíos de la doctrina de Karl Rahner sobre los «cristianos anónimos». Rahner afirmaba que todos los hombres que aceptan su humanidad (¿todos los hombres sin más?) son cristianos, por lo menos «anónimos». Los «cristianos anónimos» conocen a Dios en virtud de la experiencia trascendental: una experiencia de Dios «atemática», no-conceptual, no-refleja, que todos tenemos siempre y en todo lugar. Los cristianos propiamente dichos nos diferenciamos de los «cristianos anónimos» sólo por nuestra conciencia refleja de lo que significa ser cristianos (conciencia refleja de la fe cristiana).
Pues bien, si los no cristianos son «cristianos anónimos», entonces también los judíos no cristianos son «cristianos anónimos». La diferencia con Rahner es que el documento basa esa tesis en la supuesta vigencia continuada de la Antigua Alianza para los judíos.
Además, el intento de dialogar a toda costa puede ser contraproducente. No se ve por qué debería agradar a quienes profesan el judaísmo que les digamos que son «cristianos anónimos», cosa que no nos consta –es lo menos que se puede decir–.
Por otra parte, si Jesús ordenó a sus discípulos anunciar el Evangelio a todos los pueblos, excluir de la evangelización al pueblo judío sería antisemitismo, un caso obvio de discriminación injusta. Algunos judíos, que comprenden el mandato misionero de Cristo mejor que no pocos teólogos, lo han entendido así.
* * *
El reciente documento presentado por el cardenal Koch no tiene valor de Magisterio, como él mismo lo advierte. Gracias a Dios no se ofrece como enseñanza del Magisterio apostólico, porque de hecho está afectado de un dialoguismo irenista. No se adhiere claramente a ninguna de las tres tesis expuestas, sino que oscila entre las tres, y sobre todo entre la segunda y la tercera. Pero entonces, lamentablemente, ese texto sólo sirve para aumentar la confusión doctrinal que aflige hoy a la Iglesia.
–Puede sostenerse que ese documento vaticano tiende principalmente a lo que hemos llamado 2ª tesis, es decir, aquella que explica la relación judaísmo–cristianismo declarando que hoy existe «una sola Alianza con dos velocidades o categorías» (véanse los siguientes numerales del documento: 3, 15-17, 20, 23, 25-27, 31, 34, 36-37, 39, 43). Según esta tesis, los judíos ya forman parte del Pueblo de Dios, pero no forman parte de su núcleo cristiano, ya que, por no haber aceptado aún a Cristo, están en la periferia de ese Pueblo.
* * *
Finalmente, la confusa doctrina del documento ocasiona los resultados prácticos siguientes:
1.-Se afirma que la Iglesia no organiza ni apoya ninguna misión institucional dirigida a evangelizar a los judíos, y a la vez se confiesa lo contrario: que los cristianos deben dar testimonio de Cristo a los judíos. La primera frase, por su parte, es en sí misma auto-contradictoria, porque en la Iglesia de Cristo, que es un pueblo organizado jerárquicamente, no puede haber ninguna misión evangelizadora individual, que no sea de alguna manera autorizada y dirigida «institucionalmente» por la Iglesia.
2.-El documento parece desautorizar a los grupos de católicos que sí trabajan en forma asociada con la meta de evangelizar a los judíos, como si realizaran una actividad contraria a la voluntad de la Iglesia. O por lo menos los deja abandonados a su suerte, sin prestarles ningún apoyo. ¿Acaso deben cesar en su empeño evangelizador de los judíos, acción misionera que con frecuencia les ha ocasionados graves perjuicios?
3.-Por otra parte, aleja de la Iglesia Católica a los «judíos mesiánicos», que, por un justo aprecio de su nueva fe cristiana y un amor bien entendido a su pueblo judío, son intensamente proselitistas. En cambio parece confirmarse la postura de los católicos no proselitistas, debilitando aún más en ellos el impulso misionero de la Iglesia, ya bastante alicaído.